viernes, 9 de febrero de 2018
LA MODERNIDAD Y LA EDUCACIÓN
REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD BICENTENARIA DE ARAGUA
VICERRECTORADO ACADÉMICO
DECANATO DE INVESTIGACIÓN, EXTENSIÓN Y POSTGRADO
SAN JOAQUÍN DE TURMERO EDO. ARAGUA
DOCTORADO EN CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
LA MODERNIDAD Y LA EDUCACIÓN
Autor: William Manzanilla
C.I. 9.011.970
Cátedra: Educación, cultura y sociedad
Profesora: Ana Isparraguirre
San Joaquín de Turmero, Junio 2017
“Vivir, es el oficio que quiero enseñarle a mi Emilio”
J. J. Rousseau
La educación en el marco de la modernidad, se proyectó como una escuela nueva, en la que se pueden visualizarse dos periodos durante el primero, lo precursores Dewey, Decroly, Montesorri, Ferreire, Claparéde, etc, establecen las orientaciones generales y elaboran algunos grandes métodos de la Educación nueva. En el segundo periodo, Roger Cousinet, el representante del movimiento Escuela Nueva, define, sistematiza y estructura dicha escuela.
La educación nueva se opuso a la educación tradicional cuyos principios se nombrarán a continuación: en lo filosófico, existen las verdades universales, en lo cultural permanece inmóvil, inmutable, y estático y lo esencial del hombre se repite en todos los lugares y situaciones. En lo pedagógico el aprendizaje se siente subordinado a la enseñanza, el esfuerzo en el dominio de los conceptos antecede a la acción y la competencia como base de la superación.
Por último lo didáctico normativo, la exposición es la metodología básica para la transformación del conocimiento. En la repetición se encuentra la clave del crecimiento educativo. La educación así entendida está unida a la acumulación de conocimientos que para es lo más importante a tener en cuenta y por lo tanto la dirección del progreso educativo se dirige desde el exterior hacia el interior del estudiante. Los contenidos de tipo intelectual son los prioritarios.
En la educación nueva algunas de sus ideas no son nuevas por ejemplo la idea de cambio, la desarrollo Heráclito o tal vez antes, pero se fueron ordenando una serie de principios básicos generales en lo filosófico y específicamente en lo pedagógico didácticos algunos de ellos manejados ya desde la antigüedad y otros coherentes con la nueva etapa histórica que se abría en los fundamentos filosófico, la cultura es unida al movimiento, lo que no cambia está muerto, todo conocimiento en el nivel que fuere es relativo.
En lo pedagógico lo más importante es la educación paidocéntrica, a sus necesidades e intereses está subordinada la enseñanza y por lo tanto el docente, el desarrollo del proceso educativo, es una continuidad que se inicia con el nacimiento y culmina con la muerte, la vida es constante aprendizaje, la cooperación y la solidaridad son elementos indispensable sobre lo que se apoya la terea educativa, el conocimiento tiene su raíz en la actividad. Todo lo que se comprende en lo intelectual, es porque primero ha sido vivido, actuado, experimentado, reconocido por los sentidos.
En lo didáctico normativo, la experimentación por parte del estudiante, el descubrimiento personal, constituye la metodología adecuada, María Montessori opina que la mejor virtud del docente es saber desaparecer. Los contenidos de enseñanza se ordenan con criterio psicológico, esto es desde la perspectiva del niño, tomando en consideración sus intereses, considerados expresiones externas de sus necesidades y posibilidades biopsiquicas y al medio social donde les toque desarrollarse. Esos contenidos responden a situaciones concretas que el niño puede vivir. Los programas entonces dejan de ser programa de conocimientos exclusivamente para transformarse en programas de experiencias.
En cuanto a la libertad está desarrollada en función de la posibilidad de autodeterminación que debe tener el estudiante para avanzar en el conocimiento sea personal y creativo y no producto de una imposición externa. Esta libertades están asociada al concepto de conquista personal, que alude no coacción exterior, supone, más bien el logro de un programa en el autodominio personal, un desarrollo del poder de análisis, una incorporación creciente de nuevas categorías de valores.
Posteriormente se desarrolló con ímpetu la enseñanza abierta la cual conjuga la espontaneidad de la educación asistemática con la estructuración de la enseñanza sistematizada y se expande bajo los medios de comunicación existente, que van desde el libro, como la más vieja expresión del saber escrito y de las ideas del ayer y hoy, hasta la televisión, como el medio tecnológico de comunicación de nuestra época.
Sin embargo todos principios teóricos, muchas veces no se refleja en una praxis signada por “Curriculum oculto” de unos de los actores primordiales del hecho educativo, los docentes. Pues, el docente en la mayoría de los casos, lleva la batuta en cuanto al desarrollo del quehacer educativo, en una escuela dirigida a promover, la competencia, la individualidad, la memorización, la copia y el calco, la rutinización de actividades, de las tareas con miras a formar el hábito que la mayoría de las veces ha sido una forma de automatizar las conductas de los educandos, se valoró el uso de la recompensa y los castigos, unos de los principios pedagógicos del conductismo.
La sociedad signada por el progreso y la especialización, cúspide ante la cual se podía aspirar con la simple acumulación de saberes y conociendo la realidad dentro de las dualidades como que se da en la producción del conocimiento, entre el sujeto cognoscente y el objeto por conocer y a través del devenir causal, es decir causa- efecto con dicho paradigma se puede aprehender la realidad, para poderla predecir y por eso se creó la grandes leyes de la historia, como las formuladas por el materialismo histórico y se llegó a creer que después del privitivismo, el feudalismo, el capitalismo el paso a seguir por la humanidad era el socialismo y por último el comunismo.
Además, de las leyes creadas por Alvin Troffer en su libro “la tercera ola” de la humanidad, la primara ola fue la de la agricultura, la segunda fue la de la industrialización y ahora la tercera ola la de la tecnologización, y el autor pudo vaticinar la cuarta ola, pues científicos sociales como él mantenía la creencia de que todo se podía poner casi que en una ecuación y así debía calcular la prospectiva reduccionista de una realidad humana, sin considerarla compleja, multilateral, multifactorial y multicausal, más bien considerada básica y elemental, como el protagonista de la obra conocida como Sherlock Holmes, que decía “Elemental, mi querido Watson”.
La educación elemental, que fomentó muy poco la creatividad para nuestro entorno latinoamericano, insertado en la división internacional del trabajo, y que por lo tanto no eran necesario los científicos sino la generación de una mano de obra especializada, que no pensara más allá de lo básico y elemental, que no cuestionara sus condiciones de vida, razón por la cual, por ejemplo la educación venezolana estuvo produciendo un egresado poco innovador, poco creativo incapaz de re-pensar su praxis, incapaz de sistematizarla y mucho menos de socializarla, salvo algunas excepciones.
La educación como lo definió Althusser es un aparato ideológico de estado, por lo tanto siempre ha estado en función del estado para perpetuar el status quo de la sociedad y para sembrar en las generaciones venideras las bases para legitimar a la sociedad imperante.
Por último, el proyecto filosófico de la modernidad se asentó en los criterios de la certeza, la linealidad, la predictibilidad, el ordenamiento de menor a mayor, y como lo sostiene Balza, L (2010) trabajó con dos dimensiones de la razón: una, la razón instrumental que se resume en la idea kanteana del entendimiento, y otra, es la razón emancipadora de los pueblos.
REFERENCIAS
Balza, L. (2010). Educación, Investigación y aprendizaje. Fondo Editorial Gremial. Maracay
Bolívar, M. (2003) Modelo teórico para la convivencia social y ciudadana como premisa educativa para el siglo XXI (MCSC). Tesis doctoral no publicado. Universidad Bicentenaria de Aragua. San Joaquín de Turmero, Estado Aragua.
Duarte y Parra (2015) Lo que debes saber de una tesis doctoral. Imprecolor C.A. Maracay.
Flórez, R. (2011) Evaluación pedagógica y cognición. Docente del siglo XXI: Como desarrollar una práctica docente competitiva serie Mcgraw-Hill
Ianni y Perez, E. (2000) La convivencia en la escuela: Un hecho, una construcción: Hacia una modalidad diferente en el campo de la prevención. Editorial Paidós, Argentina.
Pérez, G. (2004) Modelos de Investigación cualitativa en educación social y animación sociocultural. Aplicaciones prácticas. Madrid;
Posner, G. Análisis de currículo. Docente del siglo XXI: Como desarrollar una práctica docente competitiva serie Mcgraw-Hill
Savater, J (2010). El valor de educar. Editorial Arial, S.A. Reimpresión 11ª
Toffler, A. (2001). La tercera ola, Edit.Planeta, Madrid
LA MODERNIDAD
REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD BICENTENARIA DE ARAGUA
VICERRECTORADO ACADÉMICO
DECANATO DE INVESTIGACIÓN, EXTENSIÓN Y
POSTGRADO
SAN JOAQUÍN DE TURMERO EDO. ARAGUA
DOCTORADO EN CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
LA
MODERNIDAD
Autor: William
Manzanilla
C.I. 9.011.970
Cátedra: Educación, cultura y sociedad
Profesora: Ana Isparraguirre
San
Joaquín de Turmero, Junio 2017
La
modernidad enseñó a los hombres a creer
en la razón, como la fuerza más grande para motorizar un mundo que ya estaba en
marcha decidida a transitar una ruta y un destino hacia el progreso imparable
de la humanidad, la isla prometida sería una especie de “mundo feliz”, en el
que la felicidad material estaba garantizada, y en la acumulación más grande de
saberes que hubiera conocido el mundo, con lo cual estaban resueltos todos los
problemas de la raza humana.
El
desencanto llego pronto, sobre todo cuando se supo que una sola bomba atómica en
un momento dado, había acabado con la vida e historia de miles y miles de
personas, cerca de 100.000 personas. Bomba que había explotado en Hiroshima.
Por si fuera poco a los dos días explotó la otra, en Nagasaki hechos dolorosos
y fatídicos que despertó la conciencia humana y se dieron en el mundo serias
reflexiones del devenir de la humanidad en este paraíso terrenal que según la
teoría creacionista comenzó con la manzana de Adán y Eva, después del génesis.
El
mundo de los seres humanos sensibles despierta en un atardecer de la vida,
despierta una visión casi pesimista del devenir de la humanidad. El mismo
Albert Einstein, un gran pacifista, es el científico más notable que hallamos
conocido, él no se imaginó que su descubrimientos pudieran desencadenar un holocausto para la existencia humana a
pesar de sus avances que le valieron el reconocimiento mundial, quedó
consternado, de lo que se desencadenó pues por ironía de la vida, era un amante
de la paz, pero su amor a la ciencia y a la razón, desarrolló lo que a
posteriori, pusiera la vida de todo el planeta en jaque.
Su fórmula
de la energía E=m.c^2, aplicada a la fusión nuclear desata un poder que puede
ser aniquilador de todo tipo de vida. Ese descubrimiento aplicado a un átomo
como el uranio, y no al hidrogeno, como se pretendió al principio, porque si
fuerza desatada podría ser tan destructiva que podría alterar la órbita misma
de la tierra. Cabe destacar que un científico, al saber de este inmenso poder
frenó el desarrollo de la misma, este señor se llama Oppeheimer quien recibió del
gobierno de Estados Unidos la orden de seguir el desarrollo nuclear ya no con el
uranio sino con el hidrogeno porque era aún más mortífero.
Tanto
avances científicos llevados por las riendas de la razón, creyendo que las ciencias
así concebidas eran una especie de “vacas sagradas” que iban a dar al mundo su
prosperidad y realización y lo que creo fue el pesimismo y la desazón. El
existencialismo como corriente filosófica con Jean Paul Sartre a la cabeza,
Carl Jung y Erick Fromm describen esa
angustia por la muerte de ese optimismo en la razón. ¿En qué lugar quedó la
sensibilidad y el amor, los sueños, las utopías y la pasión, el anhelo y la
magia de sentir humano?.
¿Por
qué tanto determinismo?, porque tanto encauzamiento de la vida en una visión reduccionista
como el conductismo basado en el encadenamiento elemental “Estímulo y respuesta”,
que programara la conducta de los hombres. ¿Por qué se habrá pensado de una forma tan simple el
devenir de todas las cosas, la explicación de los fenómenos y de sus leyes?, ¿Por
qué creer que las leyes tenían el peso de llevar a la humanidad y su entorno
físico a una manera de predecir lo que iba a ocurrir en el futuro. ¿Por qué no
se previó este presente? Si ahora en el postmodernismo ya no se cree en el
progreso y más bien hay una visión pesimista del futuro que posee la humanidad.
La creencia
acerca de que los hombres y las mujeres se podían programar la propuso el
estadunidense Skinner a través del condicionamiento operante, y que las grandes
industrias y centros de tecnología e investigaciones podrían sustituir el uso
de la mano de obra especializadas o no, por las máquinas, ha quedado ha sido
muy cuestionado, pues éticamente hablando los seres humanos no son
programables, el ser humano no es una máquina y como tal no podría ser tratado
En la educación esos intentos llevaron a la creación de la Instrucción Programada.
Es
decir, que una computadora podía encargarse de producir los módulos de
enseñanza que los estudiantes tenían que estudiar sin que el centro de estudio
pusiera a la orden a ningún profesor, de los muchos que antes podían tener, de
repente un cuerpo de profesores de 30 o 40 solo contaba con dos o tres
profesores, el estudiante podía estudiar prácticamente solo, todos los
contenidos y resolvía una guía de ejercicios y luego presentaban la prueba
elaborada por pregunta de selección simple, las alternativas eran cinco letras
la A), la B), la C), la D) y E). la computadora corregía y decía que aprobaba y
quien no siguiendo un patrón de respuesta totalmente objetivo.
Stanley
Kubrik en su obra fílmica, “La Naranja Mecánica” exponía una crítica muy bien
planteada sobre los problemas que ese paradigma conductista de la vida
acarreaba a la sociedad e igualmente el autor inglés Aldor Huxley con la obra
escrita “un mundo feliz” describía como una sociedad podría ser planificada de
tal forma por creencia filosófica que no solo a los hombres y mujeres se le
podía programar de tal manera que la libertad no existiera pues cada respuesta
que diera una persona ya estaba de antemano predecida por un estímulo y como
podían los prógromos de una sociedad extinguir la poesía en los seres humanos,
la imaginación, fantasía y hasta la rebeldía. Como podían crear
condicionamientos para que la sociedad y el destino humano caminara solo por un
asidero el que los tecnócratas habían delineado para tener una sociedad sumida
a un solo tipo de pensamiento y una sola forma de ver el mundo, por eso,
irónicamente el título “Un mundo feliz”.
¿Un
mundo feliz para quienes?, ¿Para la sociedad entera o para solo los prógromos y
dueños de ella?. Una forma de crear una sociedad verdaderamente feliz o
simplemente una sociedad de seres humanos autómatas y esclavizada, sin que
ellos mismos, los habitantes de esa sociedad estuvieran al tanto de lo que en
verdad ocurría.
Una
forma de entender el mundo desde esta óptica epistemológica tan reduccionista y
negadora de la libertad en los seres humanos la pudimos ver con el análisis del
film “La historia sin fin”, una obra muestra como la imaginación en los seres humanos y sobre todo en los
niños y niñas es acorralada, casi que extirpada en cada uno de ellos, la
historia muestra como un padre preocupado por lo que le dijo el maestro acerca
del comportamiento de su hijo decide negarle la lectura de cuentos y también su
afición al dibujo, pues quería que su hijo estuviera más atento a la educación
que le daban allí su maestro. Es decir los niños deben adaptarse a sus maestros
y no al revés como en efecto debería ser.
En
niño castigado por su papá, pero con más ganas de leer esas fantásticas
historias de cuentos lleno de la imaginación que de seguro no veía en la gente
que lo rodeaba ni en los medios de comunicación que allí se presentaban porque
la dinámica de una sociedad como esa industrializada la imaginación, la poesía,
los cuentos, las historias reales y de fantasía fueron considerada en el
modernismo casi que una perdedera de tiempo. Un día el niño huyendo del
bullying de sus compañeros que lo consideraban un autista lunático entra a una
librería y el dueño está leyendo la historia sin fin.
El
señor se sorprende que el niño le pregunte por el libro, porque está
acostumbrado a que los niños al menos de esa sociedad no lean, sino que jueguen
todo el tiempo maquinita, que es la forma despectiva que usa el librero para
hablar de los vídeos-juegos o video games.
En el niño muestra gran interés en el libro y logra huir con el libro
cuando el señor lo deja a un lado, pero ya sabiendo que el niño se o iba
llevar, no sin antes escribirle una nota al librero diciéndole que al terminar
la historia sin fin se la iba a regresar.
Después
de leerla se da cuenta que la imaginación, la lectura y su afición por los
libros de cuentos e historias no era algo por lo cual debería avergonzarse sino
más bien una cualidad para todas las mentes, para todos los corazones, que la
fantasía y las historias no podían acabarse porque si se acaban, se culminaba
también la historia de la humanidad, que aceptando su forma de ser y su
identidad por la literatura de los cuentos y las historias podía tener la
autoestima necesaria y una actitud proactiva para enfrentar a quienes lo
desdeñaban y maltrataban.
La
post modernidad supera esa posición simplista y reduccionista de la vida humana
entendiéndola como resultado de la complejidad, no puedo enrumbarse sus
destinos por un solo cauce, no puede ser lineal, el devenir de la sociedad, ni
siquiera puede pensarse que es de forma ascendente hacia un mundo mejor porque
sencillamente podría ser peor, no se puede programar la historia ni mucho menos
predecirla, el reconocimiento de la incertidumbre como categoría científica le
da a este mundo una comprensión más firme a la hora de entenderlo.
La
fragmentación del mundo podríamos decir que queda casi que abolida pues su
abordaje exige una visión tridimensional a partir de un tratamiento multilateral
de la realidad, no unilateral, con una sola visión o disciplina o una sola
mirada del objeto a conocer sino de varias miradas, de varias visiones o
disciplinas, desde varios ángulos diferentes que pueda obtenerse una holografía
de la realidad.
La
posmodernidad legitima el uso de metodologías cualitativas ya no,
solamente, de carácter cuantitativo,
como lo asumía el imperio objetivizante del positivismo durante varios siglos
sobre todo en el siglo XX.
REFERENCIAS
Balza, L. (2010). Educación,
Investigación y aprendizaje. Fondo Editorial Gremial. Maracay
Bolívar, M. (2003) Modelo teórico para la convivencia social y ciudadana como premisa
educativa para el siglo XXI (MCSC). Tesis doctoral no publicado. Universidad
Bicentenaria de Aragua. San Joaquín de Turmero, Estado Aragua.
Duarte y Parra (2015) Lo que debes saber de una tesis doctoral. Imprecolor C.A. Maracay.
Flórez, R. (2011) Evaluación pedagógica y cognición. Docente del siglo XXI: Como
desarrollar una práctica docente competitiva serie Mcgraw-Hill
Ianni y Perez, E. (2000) La convivencia en la escuela: Un hecho, una construcción: Hacia una
modalidad diferente en el campo de la prevención. Editorial Paidós,
Argentina.
Pérez, G. (2004) Modelos de Investigación cualitativa en educación social y animación
sociocultural. Aplicaciones prácticas. Madrid;
Posner, G. Análisis de currículo. Docente del
siglo XXI: Como desarrollar una práctica docente competitiva serie Mcgraw-Hill
Savater, J (2010). El
valor de educar. Editorial Arial, S.A. Reimpresión 11ª
Toffler, A. (2001). La tercera ola, Edit.Planeta, Madrid
La educación en una sociedad multicultural. La organización educativa y su cultura. La cultura y a las artes para una educación de calidad
REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD BICENTENARIA DE ARAGUA
VICERRECTORADO ACADÉMICO
DECANATO DE INVESTIGACIÓN, EXTENSIÓN Y POSTGRADO
SAN JOAQUÍN DE TURMERO EDO. ARAGUA
DOCTORADO EN CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
La educación en una sociedad multicultural. La
organización educativa y su cultura. La cultura y a las artes para una
educación de calidad
Autor: William Manzanilla
C.I. 9.011.970
Cátedra:
Educación, cultura y sociedad
Profesora: Ana Isparraguirre
San Joaquín de Turmero, Julio 2017
La educación en una sociedad multicultural
La
multiculturalidad es el espacio histórico y geográfico en el que confluyen y
conviven diferentes culturas, siempre en el mejor de los casos, porque cuando
esa convivencia no se da entonces, se podría decir que solo “coexisten” o “cohabitan”
ese mismo espacio. La integración es lo ideal pero a veces muy difícil, como
por ejemplo en la ciudad de Nueva York, en el que hay una división de cultura
bastante antagónica y a veces tan irreconciliables que la gente latina por ejemple
vive en el Bronx, y los afrodescendientes en Harlem, los chinos en Chinatown,
los ricos en su mayoría blancos viven en Manhattan; en fin, la típica sociedad
dividida en la que la educación tiene un reto bastante difícil, que no ha sido
del todo infructuoso pero que deja mucho que desear.
En
Venezuela, la situación ha sido diferente pues la herencia de las comunidades
originarias o primigenias han legado una cultura que perdura con el paso de los
siglos a sus descendencias, generando una
cultura abierta y sin perjuicios al sincretismo de todas las razas, ha
sido un crisol de razas, que hay quienes la han llamado la raza cósmica, como
pocas en todo el mundo.
Todo lo cual, ha permitido una tradición y una
idiosincrasia basada en la creencia popular en la que “donde caben dos caben
tres, y hasta cuatro o cinco” y también en el que “échale agua al sancocho para
que alcance para para el que está llegando”. Aquí la educación intercultural no
ha sido un reto muy difícil, pero nunca dejado de ser interesante, como se ha
abierto la iniciativa de dar la carrera de educación interbilingüe, por ejemplo en la Universidad Pedagógica
Libertador, El Macaro en el estado Aragua, en la cual los indígenas pueden obtener
su título de educadores en la lengua española y en su propia lengua y también
cualquier persona que no sea indígena puede obtener ese título.
La organización educativa y su cultura
Hoy
por hoy, la educación ha cobrado un matiz bastante marcado hacia la formación
de valores, pues se ha tomado mucha conciencia de la necesidad de hacerle
frente a la deshumanización galopante que como caldo de cultivo ha permitido
que la violencia, junto a la insolidaridad y el darwinismo social se apodere de
casi todas los segmentos de nuestras poblaciones en este país y en casi todo el mundo.
La
responsabilidad parece posarse en los medios de comunicación que no han cuidado
su programación pues sus lógicas y
fundamentaciones giran en torno a un Rating, que se mide por la cantidad de
audiencia. Y precisamente la violencia, el sexo y las guerras son los más
queridos por los televidentes, no es el logro de la convivencia social, sino el
logro del consumismo, la competencia y la ostentación, quien más tenga, más
prestigio tiene, y por supuesto más poder. Se busca tener más y no ser mejor
ciudadano, ser mejor persona, mejor hijo e hija, o ser mejor padre o madre, ser
mejor estudiante o mejor educador.
Toda
esa situación, incluyendo la Internet, se ha configurado una cultura
globalizada, basada en la transculturización, debido a que muchas comunidades
han perdido su identidad y su verdadero rostro cultural, pues han abandonado
los propios para asumir otros que muchas veces son demasiado exóticas pero se
han asumido llegando casi a la aculturización, que se da cuando se pierde por
completo las raíces culturales.
En la
organización educativa, la cultura de la paz y la cultura del diálogo empieza a
ganar terreno y le ha dado un gran aporte a la educación impartida en las
instituciones educativas que están conscientes del deber de mejorar el papel de
la educación en esta sociedad dinámica y cambiante conocida gracias a Lyotard
(1984) como posmoderna.
La cultura y a las artes para una educación de calidad.
Para
nadie es un misterio de como Vigostky, Posner y otros estudiosos demostraron
que la visión bio-psico social sobre el ser humano era reduccionista, pues
excluía el papel de la cultura, de la historia y de la política de la visión
ontológica, epistemológica, teológica, metodológica y pedagógica de su estudio
cabal. De allí que la cultura ha sido tomada más en cuenta como nunca antes. En
mi pensum de estudio de la carrera que hice en Educación, mención Orientación
educativa en la Escuela de Educación de la Universidad Central de Venezuela
(UCV), no ví ninguna materia que tuviera que ver con la cultura, razón por la
cual tuve que buscar mi propia formación pues sentía que mi preparación estaba
incompleta sin los conocimientos necesarios sobre este importante rama de las
ciencias sociales y humanas.
Las
artes demuestran cada día más su importante influencia para alcanzar una
educación calidad que forme al ser humano para la vida desde una educación
integral que provea a cada estudiante, las competencias necesarias para lograr
su autorrealización en lo personal y lo social. Una persona capaz de dar su
aportación a la sociedad del conocimiento, encaminada a superar el consumismo y
las guerras que amenaza con la extinción definitiva de toda la humanidad.
REFERENCIAS:
Balza, L. (2010). Educación, Investigación y aprendizaje. Fondo Editorial Gremial. Maracay
Bolívar, M. (2003) Modelo teórico para la convivencia social y ciudadana como premisa educativa para el siglo XXI (MCSC). Tesis doctoral no publicado. Universidad Bicentenaria de Aragua. San Joaquín de Turmero, Estado Aragua.
Duarte y Parra (2015) Lo que debes saber de una tesis doctoral. Imprecolor C.A. Maracay.
Flórez, R. (2011) Evaluación pedagógica y cognición. Docente del siglo XXI: Como desarrollar una práctica docente competitiva serie Mcgraw-Hill
Ianni y Perez, E. (2000) La convivencia en la escuela: Un hecho, una construcción: Hacia una modalidad diferente en el campo de la prevención. Editorial Paidós, Argentina.
Pérez, G. (2004) Modelos de Investigación cualitativa en educación social y animación sociocultural. Aplicaciones prácticas. Madrid;
Posner, G. Análisis de currículo. Docente del siglo XXI: Como desarrollar una práctica docente competitiva serie Mcgraw-Hill
Savater, J (2010). El valor de educar. Editorial Arial, S.A. Reimpresión 11ª
Toffler, A. (2001). La tercera ola, Edit.Planeta, Madrid
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